en algunas noches de frío inexorable y sin mediar presentimiento vuelvo a encontrame milagrosas fogatas en la calle
violentas pinceladas de arte viviente
luchando por vivir en este mundo
cuando ese bólido yace así dubitativo
de los arrabales de tiempo viene a llenarse mi mente
de canciones antiguas, eróticas sombras de mujeres
y sed de orgías bajo el calor de un buen refugio
mi mente se detiene
y asi, mis manos son humedad de sexo
la tibieza lentamente dormida de la fricción desmadrada
la leña quemada el filo que corta entre mis ojos por mi resuello
mi lengua salada pulsando, y pulsando
1 comentario:
Muy bueno, no te imaginaba así. Me gustó!
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