1988una librera
una indomable comunista
una compañera
una novia compartida
una mujer entre mujeres
me regaló a Roque
un volumen manchado por el vino del amor
lo matamos nosotros qué hijos de puta
por dogmatismo stalinista
o algo así
Roque y la mujer
rompieron ese hombre que fui
y me pusieron la poesía
en la punta de los dedos
para que por fin viera
el desesperante poder de la opresión
en el día a día
y por el rabillo de cada mirada
y también la punta del ovillo
de la injusticia infinita
en la manito de un niño
que no va a sobrevivir





