miércoles, 30 de mayo de 2012

y alejarme de la obviedad


y alejarme de la obviedad
de reiterar y reiterar
de invitar indolentemente al río
que inunde tu lugar

y lentamente parar
parar
y escuchar

Me pregunto


Me pregunto, me pregunto...
no cesa...¿qué pasó?
estoy ofendido
ofendido con ese que fui
demandante con ese que fui
me exijo haber dicho
cuando no sabía decir
cuando no sabía saber

hoy viene el que soy a preguntar qué he sido
y qué me ha impedido haber sido lo que pude ser
y el tiempo,
villano del nunca y siempre
ya hace treinta años
que se ríe de mi ridículo
alojado en mi memoria

antes de irme


antes de irme
Y mientras voy donde sea
como hilos de cobre llegaron
se quemó estallando en mis manos
ese día la nieve
algo me convence de que han sido
pequeñas muertes a cuenta del futuro
señales cabales
de que al disfrutar el ardor de mirarte
mi final tiene asignado un apagado
en ojo del mar del tiempo

muéstrame tu alma, insistía


muéstrame tu alma, insistía
mientras yo apenas podía con mirarla
¿qué alma, amor...? ¿qué alma?
lo que ves, llévatelo...
 

y ayer acepté que no quepo en el tiempo
  solo puedo ser lo que soy
 
así es que,

llévame con lo puesto
 
somos todos tuyos...

CANCIÓN


Me gusta.
Perdoná que te lo diga por Face. Como Face quiere...
Estoy alimentando los perros pero pienso en vos.
En tus manos estroboscópicas mientras bailábamos en el puente roto
oh, transeúntes, ¡gracias por la luz!
gracias por la luz y la obscuridad
porque Me gusta.
Porque todo Me gusta.
Porque ella,
Me gusta.
Porque AHORA se
que ella me gusta.

fuegos artificiales, apenas


fuegos artificiales, apenas
pétalos extintos de la rosa
esa amiga esquiva que me hablaba en lenguas muertas

vos decís, creaciones
yo conozco el alfa y el omega de esta hectárea
la parcela que sí, me he ganado
más por tañer cítaras apoltronadas
que por hacerles buenos hijos

solo tu paso algodonado
por este tiempo mustio y escarpado
puede verme creando
puede oirme,
gimiendo
sonidos birlados de la infancia
renegada

para no dejar velas ardiendo


para no dejar velas ardiendo
libero a la noche fugitiva
mi aliento estelar crepusculante
mi abrazo desbocado
y mis lágrimas de rencor evaporado

para no dejar sola a esta tristeza nocturna
hago pan conmigo mismo y me quedo
esperando
en una esquina